Un CACHORRO llega a casa

¿Eres de los que en esta pasada Navidad le han regalado un cachorro? O ¿tienes pensado adquirir uno, ya sea comprado o adoptado?

Pues queremos darte unas pautas para que tu relación con este pequeño diablillo que llega a tu vida, se construya de la mejor manera y garantizar así una buena y cómoda convivencia, además de
asentar las bases para el futuro.

Cosas a tener muy en cuenta para su llegada

1. Tener presentes sus necesidades respecto a comida, alojamiento, atención… y preparar todo lo necesario. Aconsejamos utilizar una zona de casa y habilitarla como parque de cachorros, donde colocaremos su jaula o transportin e introduciremos en su interior una cuna, colchón, manta, etc., para que desde el primer momento el cachorro sepa cuál es su sitio de descanso. También colocaremos un bol con agua fresca y algunos juguetes adecuados para su edad.

2. Tendremos preparado un saco de pienso de la misma marca que comía con su criador para evitar que el cambio de pienso le pueda producir problemas intestinales. Si queremos cambiarle de pienso, debemos mezclarlos durante unos días para que el cambio no sea brusco.

3. Preparar las rutinas diarias sobre las salidas y los horarios de las comidas, que deben ser siempre a la misma hora para que el perro se acostumbre a los horarios y sepa qué cosas suceden a determinadas horas. Así, las expectativas del cachorro siempre son satisfechas y minimizamos la frustración que puede producirle un horario de comidas y salidas variable porque no sabe a qué atenerse.

4. Asociar su nombre, siempre a algo positivo, para llamarlo y jugar con el, acariciarlo, etc… y premiaremos siempre por venir con algún trocito de comida.

Que tenemos que trabajar en sus dos primeros meses

1. EL VÍNCULO – Construir los cimientos de una buena relación

La creación del vínculo en el cachorro se desarrolla fundamentalmente entre la 8ª y la 12ª semana, por tanto éste es el momento más adecuado para fortalecer este vínculo al máximo.
El establecimiento de un buen vínculo entre el cachorro y el dueño es fundamental para la relación entre ambos a lo largo de toda su vida.
Hay que saber cómo crear una buena relación con tu perro y adecuar esas ideas a las necesidades de tu perro y de la relación con su dueño. Para esto vamos a utilizar 4 parámetros fundamentales, como son el Refuerzo Social, el Refuerzo Primario “Comida”, el Juego y las sesiones de aprendizaje. Estas herramientas son un conjunto de actividades que sirven para ofrecer a nuestro perro una buena experiencia que parta de nosotros.
a) REFUERZO SOCIAL
Los perros necesitan compañía y contacto social y les encanta que les acaricien y rasquen. Pero sobre todo, necesitan pertenecer a una estructura social organizada, donde el perro tenga su papel.
Debe de ser parte de la familia para garantizar su armonía, por lo que no se debe de aislar de la familia, dejándolo sólo en el exterior o no dedicarle apenas tiempo, sino que debemos de integrarlo en nuestro día a día, y dedicar tiempo de calidad junto a él, (como paseos, juego, momentos de calma, etc…), estableciendo rutinas diarias que fortalecerán la relación con nuestro perro y crearán el concepto de equipo, (familia-manada).
b) REFUERZO CON COMIDA
La atención del perro hacia su dueño aumentará en gran medida si a este le ofrece premios de comida, (galletas para perros, trocitos de salchichas, queso o pollo, bolitas de pienso, etc…). A la mayoría de los perros les encanta recibir algo de comida, ya que para ellos, la comida es algo prioritario.
Nos sirve para que nos preste mayor atención cuando lo necesitemos, por ejemplo en las llamadas. De esta forma nos verá como alguien interesante al que prestar atención.
c) REFUERZO CON JUEGO
El juego es la manera que tienen los perros de relacionarse y aprender entre ellos, por lo que, es una herramienta fundamental que tenemos que aprovechar para relacionarnos con nuestro compañero canino.

No hay nada tan placentero para un cachorro como una sesión de juego con su dueño. La influencia del juego en la formación del vínculo es muy importante por las siguientes razones:

– Siempre es una actividad positiva y lúdica en la que las correcciones son mínimas y, por tanto, estamos optimizando el vínculo con el cachorro.
– Modelamos sus tendencias a morder y le enseñamos donde está el límite. Así el cachorro aprende desde el principio hasta dónde puede llegar y qué se le está permitido hacer y qué no y aprende a autocontrolarse.
– Para el cachorro representa una forma de integración en la familia, encuentra su rango social dentro del orden de la manada (en este caso la familia), y además toma conciencia de que es único e individual y esto le da autoconfianza.
– El perro aprende a leer nuestras expresiones corporales, distinguir nuestro estado de ánimo según el tono de voz, etc.,

Esto es realmente importante porque el cachorro aprende un código de señales y tonos de voz que serán la base de nuestra comunicación con él durante toda su vida.

Hay muchas formas de juego, pero las más utilizadas son el juego con mordedores para forcejear y el juego de lanzar pelotas que tenga que atrapar. En ambos tenemos que tener muy presente un aspecto, y es que hay que acabar el juego antes de que el perro se canse o pierda interés, ya que, provocaremos desinterés en el perro en la próxima vez que intentemos jugar de nuevo. Es mucho mejor dejarle con ganas de más, para que se quede con un buen recuerdo de la sesión de juego.
Pero hay otros tipos de juego, como son juegos de olfato, que tenga que buscar trocitos de comida, algún juguete o a nosotros, juegos de inteligencia, como puzles donde tiene que buscar comida, juegos de equilibrio para ganar seguridad o simplemente, jugar con él a tirarnos al suelo y acariciarlo sin ninguna otra pretensión. Lo importante es pasarlo bien con el.

2. SOCIALIZACIÓN – Construir los cimientos de un futuro perro equilibrado, seguro y sociable

El perro tiene un periodo de Socialización muy corto comparado con otras razas animales. Solo tiene desde la 8ª semana hasta la 16ª o 20ª semana como mucho, es decir, de los 3 a los 4 ó 5 meses, (según la raza y el ejemplar).
Por ello es muy necesario que le proporcionemos al cachorro el mayor número de experiencias positivas y controladas, para que de adultos sean lo más equilibrados, seguros y sociables posibles.
Para esto hay que proporcionarle experiencias muy variadas, pero que sean positivas, suaves y controladas, debiendo a ser posible, de interactuar con ellas, no sólo verlas en la distancia.
– Conocer y jugar con niños.
– Conocer y jugar con otros perros cachorros y adultos (que sean equilibrados).
– Conocer e interactuar con distintos Adultos.
– Conocer diferentes espacios: playa, montaña, ciudad, etc…
– Experimentar distintas experiencias: montar en coche, oír distintos ruidos, nadar, etc …
Todo esto hacerlo con la debida precaución, para no causarle traumas, y lo ideal es que semanalmente tenga 2 ó 3 experiencias nuevas, dejándole descansar entre ellas. Si son demasiadas, puede llegar a ser perjudicial en vez de beneficioso.
Esto es lo más importante a trabajar en estos primeros meses, y aunque no haya completado su tanda de vacunaciones, y muchos veterinarios aconsejan que no se les saquen a la calle hasta terminarla, no podemos dejar pasar un mes entero sin proporcionarle esas experiencias.
Por lo que nosotros aconsejamos que desde su llegada a casa, a partir de la 8ª semana, se le debe de sacar fuera, llevándolo en brazos, para que se vaya habituando a los distintos ruidos, ambientes, personas, etc… incluso puede andar por zonas “seguras”. Nos referimos a zonas que no estén muy frecuentadas por otros perros, zonas de campo o de ciudad más amplias.
Desde luego no llevarlo a los “pipi canes”; en esos lugares es donde están los focos de infección de posibles enfermedades.
Haciendo esto con precaución y cuidado, no debe de pasar nada y así, le estamos proporcionando a nuestro cachorro, las experiencias que necesita en esa etapa de su vida.

3. EDUCACIÓN – Como construir las bases de un perro educado

Para conseguir que nuestro perro, sea un perro “Educado” y “Socialmente adaptado” a nuestros hábitos, tenemos que comenzar a trabajar desde el primer día que llega a casa. Los hábitos que coja en las primeras semanas en nuestro hogar, marcarán fuertemente sus costumbres de joven y adulto, y nos costará mucho más rectificarlas, si dejamos que él pueda hacer lo que quiera. Hay que ser constantes y pacientes en los primeros meses, y no dejar nada a la improvisación.
Por ejemplo, si no queremos que se suba al sofá de mayor, no podemos dejar que suba ahora de cachorro porque es pequeñito y nos hace gracia. El no entenderá porque después de meses dejándolo subir, después no puede hacerlo. Así que hay que pensar muy bien que es lo que queremos que haga y que no le vamos a permitir.

Aspectos importante a tener en cuenta

a) INHIBICIÓN DE LA MORDIDA

Es lo más importante a conseguir en estas primeras semanas o meses, que el cachorro se convierta en un perro adulto que sepa jugar sin hacer daño.
Para conseguirlo, tenemos que ser coherentes en cada uno de los momentos de juego con él y cesar el juego si nos muerde, incluso dejar de prestarle atención si es muy insistente, o llevarlo a un sitio aparte varios segundos, para que entienda que si nos muerde, el juego se acaba.
Debemos de hacer esto cada vez que juguemos con él, aunque sus mordiscos sean cada vez más suaves. Hay que conseguir, que sus mordiscos casi no hagan daño y reducir su frecuencia al máximo.
Hay que ser consecuentes con los cachorros, ya que hasta que no hacen su cambio de dentición, tienen más ganas de morder. Poco a poco y con constancia, conseguiremos que entienda que no aceptamos el juego si muerde.
b) DEJARSE MANIPULAR
Tenemos que habituar a nuestro cachorrito a ser manipulado por nosotros cuando queramos. Se debe de acostumbrar a ser tocado por todos los miembros de la familia, y dejarse manipular cualquier parte de su cuerpo.
Para esto lo mejor es utilizar el Refuerzo Positivo de comida, de forma, que mientras le tocamos, por ejemplo una patita, le damos un premio, y así poco a poco le vamos habituando a la manipulación.
Podremos conseguir que se deje tocar todas las partes de su cuerpo, como son la cola, patitas, boca, cortarle las uñas, etc…
c) ENSEÑARLE SUS ZONAS EN CASA
Lo ideal, si nuestro perro va a convivir con nosotros dentro de casa, para que aprenda sin problema como comportarse, es proporcionarle una zona, no muy grande, (una habitación, o zona protegida), que tenga su area de descanso, agua, juguetes para mordisquear y un lugar para hacer sus necesidades.
En esa zona lo dejaremos cuando nos ausentemos periodos largos de casa, y así evitaremos que sus costumbres naturales no se conviertan en un problema, y cause destrozo o coja malos hábitos cuando no estemos. Además aprenderá a tranquilizarse y a pasar tiempo en calma y silencio.
d) CONDUCTA HIGIÉNICA
El que nuestro perro aprenda rápidamente y con seguridad la conducta Higiénica depende de nosotros, de ser constantes en la rutina de sacarlo y llevarlo al lugar donde queremos que haga sus necesidades.

Al habituarlo a estar en su zona, jaula o parque, el cachorro aprenderá con mucha facilidad a hacer sus necesidades en el sitio que queramos. Lo sacaremos cada cierto tiempo y sobre todo, después de dormir y tras las comidas, y lo llevaremos a esa zona. Lo más probable es que haga sus necesidades y entonces le premiaremos.

Si no hace nada, lo volvemos a poner en su zona y lo volveremos a sacar al ratito, si no se ha hecho antes. Puede que lo haga dentro del parque, si le hemos habilitado un espacio para ello.

Cuando ya lo podamos sacar a la calle, al completar su tanda de vacunaciones, debemos de seguir siendo así de constantes. Al principio, el cachorro será reacio a hacer sus necesidades fuera y lo más probable, es que lo haga nada más volver a casa.

Hay que tener paciencia para que él vaya asociando que debe de hacerlo fuera. Para esto, lo mejor es sacarlo nada más que se despierte tras dormir por la noche o las siestas. Hay mucha más probabilidad que lo haga entonces.

En ese momento, en el que hace por primera vez fuera, debemos de estar preparados para premiarle verbalmente y con caricias, y como extra, un premio de comida muy apetitosa para él, un juego y un paseo. Nunca llevarle inmediatamente a casa, ya que sino, el creerá que la vuelta se debe a haber evacuado. Al contrario, hay que premiarle con un paseo después, y así, poco a poco, conseguiremos un perro, que hace las necesidades en cuanto sale, porque sabe que después viene el paseo.

Estos son los aspectos que consideramos más importantes para comenzar a crear una buena base con nuestro nuevo compañero de vida. Y si tenemos paciencia y constancia, seguro que conseguiremos que sea un perro de lo más sociable y educado en el futuro.

Aconsejamos, si se tiene la posibilidad, el asistir a un Centro de Educación Canina, donde se den clases grupales con otros cachorros. Esto es muy beneficioso para el desarrollo de nuestro cachorro, nos ayudarán a ir educándolo paso a paso y conoceremos a otras personas y sus cachorros, lo cual es muy divertido y crea buenas relaciones.

Os deseamos un buen comienzo en esta nueva aventura de tener un cachorro en vuestra vida.
Sigue la senda canina…
NOTA DE INTERES: Si tenéis interés por educar a vuestro cachorro, en Senda Canina tenemos nuestro COLE DE CACHORROS. Y si no podéis, porque no sois de Granada o no podéis asistir a las clases por horarios, tenemos nuestro Curso Online UN CACHORRO EN CASA.

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